Terapia de contraste

Calor y frío en secuencia. Expansión y contracción. Activación y recuperación.

La terapia de contraste utiliza cambios controlados de temperatura para estimular la circulación, activar el sistema nervioso y acelerar procesos naturales de regeneración.
En IGNÎ, este protocolo se convierte en una experiencia guiada donde el cuerpo aprende a adaptarse, liberar y volver a su equilibrio.

El calor se activa. El frío ordena. El cuerpo se restaura.

Activación circulatoria

Mejora el flujo sanguíneo y la oxigenación de los tejidos.

Recuperación muscular

Reduce la inflamación y acelera la reparación después del esfuerzo físico.

Regulación del sistema nervioso

Alternar estímulos térmicos ayuda a equilibrar estados de activación y calma.

Aumento de la energía vital

El contraste despierta el cuerpo y genera una sensación sostenida de vitalidad.

Beneficios

Contrasta. Regula. Renueva.

Un protocolo que activa tu cuerpo, libera tensión y restablece el equilibrio desde la inteligencia natural del sistema nervioso.